David Dieye tiene 32 años y es representante del Sindicato de Vendedores Ambulantes de Barcelona. Hace diez que cruzó en patera el Océano Atlántico para llegar a las Islas Canarias. Dieye es el único de su familia que no es pescador.
Era buen estudiante, pero dejó la escuela porque no quería agobiar a sus padres con el pago de los libros. Trabajó como albañil y jefe de obra hasta los 22 años, cuando abandonó Senegal.
“El verdadero inmigrante es el que no vuelve porque no puede, porque no tiene papeles, porque no tiene alas”.
Gracias Pape Daouda Dieye por tus palabras
“No necesitamos que nadie nos salve, podemos hacerlo nosotros mismos” “No queremos que nadie construya una escuela en África, deseamos que Occidente deje de tratar a los africanos como seres inferiores. Que dejen de explotar nuestros recursos”